“Respirando, momento de reflexión”

Una buena banda sonora, (Nacher esta va para ti) y empezamos…

Los andes, Uspallata, Chile, camiones, fronteras, gauchos, camionetas, Chevrolet, John Deere, cabritos y corderos, hermandad, amor, extensiones de tierra, energía, nieve, montañas que te hablan, cielos que te miran, ríos, familia, mate, frío, nubes y estrellas, libertad, honor, pasión, tradición, emoción, vino, tarta…

Camino a los andes, lo vuelvo a sentir, ese pálpito que te da el saber que vas hacia lo desconocido, que no hay camino que te pare, que vas de nuevo a la ruta,  que no hay final del camino, si no bifurcaciones en el mismo. Cuando sabes que vas hacia la aventura, hacia un cambio en tu vida, hacia un aprendizaje, hacia nuevos lugares que llenen el paisaje de tu alma. Es entonces cuando sabes y sientes que estás en el camino correcto, en el lugar y en el momento indicados, haciendo lo que sientes que tienes que hacer, sin duda una gran sensación. La ruta quillo, que no perdona

 

Esto es lo que hemos respirado en la cordillera, lo que respiramos cada día y en cada aventura. La verdad esta ha sido una de las grandes de las que cómo solemos decir, “son difíciles de superar” o “marcan un antes y un después” La verdad cuando salimos de casa no sabíamos muy bien que nos íbamos a encontrar, lo único que sabíamos era que íbamos a Mendoza, concretamente a Uspallata, más concretamente a una hacienda, si señor, una hacienda de las de verdad, con su patrón y sus responsables. Así que un viernes cualquiera de un mes cualquiera…. No, un viernes 11 de febrero de 2011, a eso de las 10:30 partíamos desde Capilla del Monte hacia la aventura Andina. Así mejor ¿no?

Guiados por nuestros compañeros de viaje, Gustavo, Moira, y su hija Sofía fueron pasando las horas, los kilómetros, los paisajes, la carretera, los arboles… Un viaje largo, unas 9 horas, 10 parando a tomar un matecico. Y así entre sueños y un poco de frío ya entrada la tarde llegamos a Uspallata. Cabe recordar  los momentos míticos antes de llegar, cuando a lo lejos ves las cumbres nevadas, la precordillera, y un poco más adelante, al cruzar una curva, observas ante ti, la magnificencia de la Cordillera de los Andes, tiene mucha tela. Ya en el pueblo sobre las 19:30, nos juntamos con los padres de Moira y unos amigos que estaban por la zona y que también vendrían al famoso bautizo. Ah, no os lo he contado? En la Hacienda el día Sábado había un bautizo con 80 invitados, un bautizo bien argentino, pero eso va un poco más adelante.

Después de tomar una merienda típica argentina, (tostados con té) Tomamos el camino hacia la estancia, a unos 11 Km de Uspallata. Ya medio anocheciendo llegamos, ¿que fue lo que nos encontramos? Libertad arboles, y agua, mucha agua. Después de instalarnos y conocer a Doña Silvia, y Marcelo, empezamos a tomar mate y después a cenar. Al rato, serían ya las 12 más o menos llegó el marido de Doña Silvia y capataz de la hacienda, “Chiquito” Desde ya nominado a los premios “personaje ilustre del año 2011 por los Hermanos en Ruta”. Gaucho, argentino de nacimiento y sabio por excelencia. Allí estuvimos compartiendo la velada con él, para más tarde dejarle ir a preparar junto con los otros mozos las patas de novillo del día siguiente.

Resulta que prepararon la carne cosiendola a la piel una vez abierta, carneada, y aliñada. Después se mete la pata en el horno, y se tapa con adobe (evidentemente esto no se puede hacer en el horno de una casa común, para ello se necesita un horno de piedra situado en la parte de fuera de la casa, donde puedes meter sin problemas 4 patas de novillo)

A eso de la una más o menos decidimos retirarnos a la habitación que nos habían preparado para descansar y mentalizarnos de lo que nos esperaba al día siguiente. Decir que veníamos bien preparados para el frío de la cordillera, bueno pues a media noche tuvimos que quitarnos las mallas térmicas y los calcetines por que así no había quien durmiera de tanto calor!!!

Ya a la mañana siguiente en el desayuno, lo primero que nos encontramos después de saludar a Doña Silvia Gustavo Moira y Sofia, fue esto:

Chiquito, cómo abuelo de Julia, la niña del bautizo, se había vestido para la ocasión con sus mejores galas. Todo un gaucho Argentino. Podemos observar en la foto la vestimenta típica, que consta de: Sombrero de ala plana, camisa y pantalones pamperos, pañuelo con filigranas hecho a mano, y cómo no, unas buenas botas de piel perfectamente lustradas y limpias. Y es en este momento cuando el hermano en ruta, consciente de la suerte que tiene de estar allí compartiendo ese momento, decide sacar la bandera y estrenarla a lo grande, con Chiquito.

 

 

 

Bueno, más tarde, después de hacer una excursioncita con Gustavo y cia, bajamos al pueblo que es dónde iban a bautizar a la niña, aita ama y yo, nos quedamos fuera de la iglesia, dando una vuelta y haciendo tiempo. La verdad que una vez “asentados” y ya de día Uspallata nos dejó bastante indiferentes, quitando el sitio al que fuimos la tarde anterior (en el cual repetimos con un almuerzo cual turistas parroquianos) No hay nada que llame especial atención. A parte eso si, de que al fondo de la calle principal ves los andes de pleno…Que ya es bastante!!! Pensarán los del ayuntamiento. Un poco más en serio, habría que verlo en temporada de invierno, por que la verdad es que a ese pueblo llegan viajeros de todo el mundo para visitar los Andes y hay mogollón de actividades en cuanto a deportes de montaña se refiere, rafting, escalada, trekking, esquí…Volveremos.

 

El banquete:

Una vez terminado el bautizo subimos de nuevo a la hacienda, que por cierto, no he comentado que tenía una extensión de ciento ochenta mil hectáreas…

Para los profanos cómo yo, que no saben mucho de medidas, os informo de que eso son mil ochocientos millones de metros cuadrados. Y 180 kilómetros cuadrados… La verdad que mi razón humana no podía concebir que semejante extensión de terreno pertenezca tan sólo a una persona. Tened en cuenta que dentro de la finca puedes andar kilómetros y kilómetros sin salir de tus dominios. Es una sensación muy fuerte, darte cuenta de que hasta dónde te alcanza la vista, es terreno de la hacienda, montañas ríos, valles…TODO. Y verte allí, sintiendo, reflexionando, viviendo, y tomando mate, te hace sentir realmente bien, cómo que estas haciendo lo correcto vamos. 🙂

Volviendo al tema del bautizo allí estábamos, los corresponsales de Hermanos en Ruta para vivir esa experiencia, poco a poco fue llegando la gente, había de todo, desde familiares y amigos hasta recién conocidos como nosotros. Pero lo que si había ( y hubo durante todo el fin de semana) fue compañerismo, fraternidad, hospitalidad, y sobretodo mucho amor y respeto por los demás. Fue interesante darnos cuenta de cómo en este país no se habla ni se discute, si no que se conversa. nos quedamos impactados cuando después de comer, en los postres, (cuando el vino ya había hecho su efecto) el clima que se respiraba era de tranquilidad, no había voces altas ni gritos ni nada, había calma, conversaciones, y mate, mucho mate.

Eso nos llamó muchísimo la atención, era cómo Puf! Metete en un banquete de bautizo en España con 80 invitados sabes? Que sales de allí sordo, no es cierto? No sé, fue muy curioso ver de verdad cómo las costumbres y la forma de ser son tan diferentes en algunos casos, todo esto sumado a que aquí prácticamente no se fuma, hizo que tomáramos nota una vez más de las cosas que nos gustan de este país. Y bueno, no puedo continuar con el relato sin hacer mención al pedazo de asado que nos metimos entre pecho y espalda, por que claro para ellos comerse al novillo, es su cultura. Es decir, es cómo el homenaje o reconocimiento que le hacen al animal, como su manera de honrarlo. Y la verdad que es de admirar y de respetar, una cultura diferente con sus tradiciones, muy interesante de vivir, os lo juro. El tema es que allí había carne para dos regimientos, primero abrieron con las bandejas de novillo (el que habían cosido) y la verdad es que estaba exquisito.

Resulta que es un plato muy complicado de cocinar por que se te puede quedar con sabor a pelo quemado, y la lías pero bien. Aunque hay que recordar que estas en Argentina, en un banquete de bautizo en una hacienda, así que ese fallo era evidente que no iba a pasar. Después de esto salieron por fin los corderos…

Aquí hay que caer en la cuenta de que te están dando, o sea, esto no es carne comprada ni en el mercado ni en el super ni siquiera en la carnicería del pueblo. Es carne de corderos criados por ellos en la hacienda, alimentados de la mejor manera y sacrificados según las tradiciones. Viendolo así y estando allí, el comer carne se hace una vez más para honrar a ese animal que ha dado su vida por ti, para que tu te alimentes, si consigues verlo desde ese punto, creo que el impacto energético es mucho menor que comprando esa carne azulgrisaceo, como la que venden en el estrella, (por cierto la semana pasada dejé el curro jeje)

Toda esa cantidad de carne (las bandejas no paraban de pasar rebosantes de carne de todos los cortes y texturas; tostadita, un poco menos hecha…)

Iba acompañada de ensaladas y cómo no las omnipresentes gaseosas y sifones, así poco a poco llegamos a los postres… Esto era y más o menos a las 5 de la tarde… Telita con los Argentinos sabes? La tarta era un rectángulo gigante rosado, que estaba…Madre mía era la típica tarta de película americana, y estaba…y mezclada con mate eso ya era la locura. Al rato ama y yo tuvimos que retirarnos a echar la siesta al coche. Puesto que al haber invitados esa noche dormiriamos en una tienda de campaña que aun no estaba montada. Lo fuerte es que al volver de la siesta de media horita más o menos, vimos que estaban sacando los dulces!!! Aquello me hacia recordar a las famosas fiestas gitanas que duran días y días. Lo bueno fue que Marcelo, el hijo de Chiquito se puso a interpretar los cantares típicos de las historias de los gauchos, los indios, y los colonizadores. Los pelos de punta, tengo que informarme sobre el tema para ver si puedo conseguir alguna grabación y veáis de lo que hablo.

Cuando ya el cuero no nos daba para más nos fuimos otra vez a dar un paseito rico rico.  Y cómo no, cuando cayó la noche allí estábamos aita, ama y yo, cámara y trípode en ristre para tener nuestra primera experiencia en fotografía nocturna. Aquí los resultados:

 

¿Ni tan mal no?

Mas tarde vuelta a la casa, y claro había que montar la carpa (tienda de campaña en argentino) Y cómo estaba empezando a hacer un viento que flipas, ¿dónde la instalamos? Pues en el galpón dónde hicimos el banquete, presentando así nuestra candidatura a habitación grifota del mes jajajajaj.

 

 

Una vez instalada la carpa fuimos a cenar a la casa con toda la familia, la verdad que cenar lo que se dice cenar no cenamos, puesto que estábamos a reventar de pastas, dulces, carnes, mate… Nuestros estómagos ruteros no daban para más. Y cómo no otra vez este país nos sorprendió al ver la hermandad de todas las personas allí reunidas. En una sala de tamaño bastante normal, estábamos unos 30 cenando, como no, con los niños por ahí liandola, pero agustisimo.

Y por primera vez y cómo precedente de lo que iba ser el fin de semana, se formó una charla entre los familiares, Gustavo y Aita, en la que iba participando todo el mundo, aportando sus ideas, sus sentimientos, sus reflexiones… De todo, allí se hablo de todo, energía, psicologia, carne, costumbres… Hasta hubo lugar para que Chiquito nos ilustrara recitando míticas historias de Martín Fierro

Otra vez más, sorprendidos por la forma de hacer las cosas en este país nos fuimos a la carpa a descansar, nos esperaba un día muy largo.

La noche de lujo, la tienda era bastante grande y hubiéramos cabido los cuatro sin problemas Endi te echamos de menos!!! Cómo no, a media noche un perro nos sorprendió revolviendo los restos de la cena, pero un firme “Salí” en argentino profundo, bastó para que nos dejara con nuestras ensoñaciones.

A la mañana siguiente un sol increíble nos dió la bienvenida, una vez más desayuno común con charla en casa de doña Silvia y Chiquito. Y a la ruta, ¿a donde? Ibamos al glaciar, pero un río repentino nos impidió llegar, estábamos cerca, a 5 km, pero decidimos no jugarnosla y ir a otro punto energético también importante. (Todo esto dentro de la finca claro) Una vez en el sitio empezamos a sentir la energía del lugar y a hacer diversas danzas de apertura energética para el valle, toda una experiencia. Aquí unas fotos del entorno y el resultado, esto es un agrograma, que se formó dentro del circulo que hicimos en la danza.

 

 

Más tarde volvimos de nuevo a la casa a compartir una vez más la comida merienda mate… Cómo no una charla interesantísima en la que una vez más se habló de lo divino y de lo humano, aprendimos muchísimo y por que no, algo enseñamos también. Estas son las experiencias que cuando las vives estas a tope por que sabes que te van a marcar para siempre, cada mirada, gesto y palabra quedan guardadas en tu corazón, enriqueciendo el paisaje de tu alma, una sensación increíble. Allí estaban los padres de Doña Silvia para enseñarnos a todos con su sabiduría y dispuestos a aprender de la nuestra, un feedback realmente interesante.

Cómo no, después de unos cuantos mates, volvimos a la aventura, esta vez fuimos  a una ladera cercana a la casa, pero bien alta, desde dónde se divisaba toda la hacienda, una sensación sobrecogedora. Estar allí sentado, sintiendo la cordillera, viendola frente a ti, y saber que a tan sólo 300 km se encuentra Valparaiso y el Océano pacifico, no te deja indiferente. Una vez arriba de la colina, meditamos e hicimos varios trabajos, muy bueno, la verdad que es una suerte poder vivir estas experiencias de una manera totalmente consciente y activa, tenemos que dar gracias.

 

Y empezó a suceder, unas nubes increíbles empezaron a ceñirse sobre los glaciares, un viento increíble empezó a rugir, habíamos hecho bien la labor. Bajamos a la casa, dónde nos recibieron con pizzas caseras y más mate, la verdad que es una sensación realmente reconfortante el llegar a un lugar y ser recibido y atendido de esa manera, desde luego que marca la diferencia, y te hace ser consciente de muchas cosas, desde aquí gracias a todos por compartir y por enseñarnos tanto!!!

Más tarde, después de otra charla con mateada incluida, nos dirigimos a nuestros aposentos, tuvimos suerte de que la mayoría de la familia vino solo para una noche y pudimos volver a la habitación, la verdad que lo agradecimos jeje.

5:15 Am…

Suena el despertador, hay que levantarse, la primera aventura Mendozina acaba, pero realmente no a hecho más que comenzar, después de un breve desayuno, nos subimos al coche. Cómo no, momento de reflexión, de hacer balance de todo lo vivido, de dar gracias, de darle un último vistazo a las caras y al paisaje y despedirte con un hasta luego de corazón, sabiendo que volverás, por que una parte de ti pertenece a ese lugar. Por que una parte de ti se ha quedado allí, con las estrellas, las nubes, la energía, la cordillera.

Volveremos, hay mucho por hacer.

15:15 Pm

Llegamos a casa, bandera en mano, asomados por la ventana y montando jaleo, como a nosotros nos gusta. Nos recibe un Endika totalmente pletórico, con una ensalada de pasta deliciosa. Nos cuenta que ha estado bien, de lujo, que cenó con las vecinas y que ha estado genial, que ha aprendido, que ha cocinado y que ha movido muchísimas cosas desde aquí, que se ha enriquecido con nuestra querida Fer. Que una vez más se ha enamorado de este país.

Y así esta el tema por la central de los Hermanos en Ruta, ahora mismo, las 21: 41 con el Migue sonando, acabando de escribir esta entrada para vosotros y para mi, sintiendo aun en la piel el frío de los Andes, la energía de las montañas, con el sabor del mate en la boca. Y con el alma llena de alegría y amor. Os queremos, estáis ahí y nos lo hacéis saber, somos afortunados y desde aquí damos gracias.

Un abrazo enorme de los Hermanos en Ruta!!

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Tomando impulso

Hola gente, aquí Endika de nuevo… Que puedo decir… Estamos en estado de shock… La “petición de ayuda” que hicimos para difundir el mensaje esta empezando a hacerse grande, cada vez que nos conectamos hay una sorpresa; Han aumentado las visitas, vuestros comentarios nos llegan al corazón, y la cosa empieza a moverse en Facebook.

A parte de esto anunciar que ¡tenemos el primer colaborador! Marcelo, del Parador Raíces, no tardo nada en respondernos al llamado, brindándonos su apoyo y colaboración… De nuevo, gracias.

Por otra parte, como os comentábamos estamos moviéndonos, nos hemos puesto en contacto con blogs y páginas web para difundir el mensaje…

Y hemos tenido respuesta… Manu Benítez, responsable del proyecto “Como apretar los dientes” Nos ha publicado en su blog

 

Significa muchísimo que nos tenga en cuenta, por todo lo que hemos pasado con las canciones de Los Delinqüentes, por el proyecto “Como apretar los dientes” Por lo que significa para nosotros su música…por todo… Nos hemos quedado sin palabras… Un millón de gracias Manu!

En cuanto al viaje, que empezó como una locura más, en 3 días se ha convertido en una realidad que nos sobrepasa, sólo fue cuestión de creer que era posible. Esta pasando, cada día somos más conscientes de que dentro de no mucho tiempo, estaremos sintiendo la arena de la playa en nuestros pies.

Como os comentábamos, no queremos que sea un viaje cualquiera, aparte de los tintes de aventura que supone hacerlo en barco, vamos a evitar que sea un viaje puramente hedonista, vacío de contenido. Queremos estar en la isla, vivir el lugar, sentir la energía de los pueblos que han pasado por allí, mezclarnos, mimetizarnos con la energía del ambiente, y para eso hace falta una preparación…

Lo primero es la parte espiritual y sensitiva, para que no se nos escape nada y no distraernos con lo que sería el turismo habitual, por ese motivo Iker, Aita y Ama, se van este fin de semana de viaje a Mendoza…

Si, a Mendoza, concretamente a la localidad de Uspallata, (mapa actualizado!) al pie de la cordillera, con la imponente presencia de los picos a tan sólo unos metros… Para hacer lo mismo, vivir y sentir ese lugar. Van con unos amigos que ya han estado alguna vez por allí,  (las fotos que hemos visto, son tremendas…) Para Iker, esta será una primera toma de contacto con la cordillera (por allí pasaremos camino a Chile, no os olvidéis, camino a la isla ¡vamos a cruzar los Andes!) y también, como os iba diciendo, le servirá de preparación a nivel sensitivo, para lo que más adelante, será nuestra aventura en Isla de Pascua.

 

 

 

 

Aquí tenéis a los tres viajeros a punto de partir… ¿pedazo bandera eh? La llevaremos a la isla de pascua… Jajaja!! ¿a que mola? Las vecinas nos ayudaron a coserlo, que rato más bueno con las historias de la vecina, daba gusto verla coser… Gracias!
Y aita pintó el logo, esta tope guapa! ¡Ahora estará por los Andes!

 

Yo por mi parte me quedo en Capilla, con ganas de ir, pero no hay problema, utilizaré estos días para lo mismo, tiempo para mi, para cocinar, tocar, interiorizar y sentir en que dirección se va a dar el siguiente paso, estoy seguro de que me van a venir bien.

¿La preparación física? El lunes que viene vuelve a abrir el rocódromo de Capilla (algo os hemos comentado) y allí volveremos a ponernos en forma, a equilibrar cuerpo y espíritu, para irnos a Isla de Pascua plenamente conscientes.

Esto es todo de momento, agradecemos, de corazón todos vuestros comentarios, esto no estaría pasando sin vuestro apoyo. Todas vuestras lecturas, están significando muchísimo, de verdad, gracias por las canciones, Lore, Ana, Fer, Upatseb, Mireia, Cruañes, Clara… Por los comentarios, jaja, que bueno ver que estáis ahí. ¿los demás? Muchas gracias también, y a los que pasáis que sabemos que estáis ahí, que estamos viendo muchas visitas y esto no puede ser, jejeje. Besos y abrazos para todos, de corazón…

Nos vemoooooooos!!!!